Escrito por Vocalía de Divulgación
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16 Enero 2012
Prólogo
Estimado hermano y hermana que has vivido un Cursillo de Cristiandad. Conscientes de que cuantos hemos experimentado la alegría del encuentro personal con el Señor, anhelamos que también otros lo vivan, ponemos a tu disposición el presente Manual, el cual pretende darte algunas sugerencias en tu labor de padrino o madrina. Lo primero que debés saber es que, el único requisito para poder ser padrino o madrina, es haber vivido un cursillo de cristiandad.
Podés invitar tanto hombres como mujeres que reúnan los requisitos necesarios; pero, por favor, debés hacerlo con el mayor sentido de responsabilidad.
Si tenés dudas o inquietudes, comunicate con los dirigentes de tu cursillo. También podés buscar información en la Oficina del Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC), teléfono 22.22.58.03, dirección electrónica mailto:
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Cristo sigue contando contigo.
¿Qué busca el Movimiento de Cursillos de Cristiandad?
Cursillos de Cristiandad es un movimiento de Iglesia cuya finalidad es la evangelización de la sociedad y sus ambientes. Propicia la creación de núcleos de cristianos con hombres y mujeres que, por su personalidad y testimonio de vida, son capaces de lograr ese objetivo.
Partiendo del hecho que Costa Rica realiza anualmente un promedio de dieciocho cursillos, se concluye que es técnicamente imposible tratar de evangelizar a la sociedad, y sus estructuras, trayendo a cada uno de los habitantes del país a un Cursillo, tardaríamos siglos en lograrlo. Por lo tanto, lo mejor es generar un efecto multiplicador, una reacción en cadena.
La estrategia
La estrategia es traer a personas que sean “locomotoras” en sus ambientes, personas de “empuje”, para que, una vez que regresen a los respectivos ambientes, puedan conquistar para Cristo a los que se encuentren en su metro cuadrado.
Es así que, cuando te encontrés en el proceso de selección de un candidato, hombre o mujer, fijáte que sean agentes de cambio, que con la forma de ser y actuar, son de ese tipo que uno llamaría “líder”, pues ejercen influencia en los que le rodean: familia, amigos, compañeros.
Ahora bien, el efecto multiplicador será mucho mayor si el candidato labora para algún medio de comunicación, o es del ambiente de salud, de escuelas, colegios o universidades. O bien, proviene de organizaciones laborales y mejor aún si se desenvuelve en el ambiente político. ¡Te imaginás llevar a Cristo a esos ambientes!
Condiciones adicionales para elegir a un candidato
• Católicos. Los Cursillos de Cristiandad es para católicos. Verificá que el candidato haya recibido el Sacramento del Bautismo y la Primera Comunión. Se recomienda que también tenga la Confirmación, pero no es indispensable
• Edad. Con relación a la edad, que sean personas con madurez emocional y capacidad para tomar sus propias decisiones, aunque esas decisiones impliquen sacrificio. Personas con inquietudes sociales: con aptitud y actitud para vivir en y para la comunidad. Que sean personas fieles, perseverantes, de esos que tarea que inician, tarea que terminan.
• Líderes. Que sean líderes o locomotoras, que tenga gran influencia en los ambientes donde están inmersos y sus decisiones mueven a grupos de personas. Ser, al menos en potencia, capaces de fermentar de Evangelio sus ambien¬tes.
• Conocimiento. Para presentar a una persona se le debe conocer bien, nunca presentar a alguien que no sea tu amigo.
Impedimentos
La prudencia, la caridad y la experiencia, enseñan que no se deben invitar a personas a quienes el Cursillo no les va a traer beneficios o, peor aún, les va a complicar la vida:
• Alcohólicos o drogadictos activos. El cursillo no está diseñado para eliminar enfermedades, para eso existen otros grupos o instituciones. Lo que sí podríamos hacer es ayudarlos a que encuentren posibles soluciones.
• Que padezcan enfermedades psiquiátricas o psicológicas que les impida ser libres. Ellos deben ser objeto de nuestro apostolado.
• No presentar a personas buscando resolverles sus problemas conyugales. Para ellos hay otros caminos que pueden ayudarles.
• No invitar personas en circunstancias de vida “no limpiables”, o sea, que no pueden recibir la Sagrada Comunión. Ejemplo: divorciados de un matrimonio católico y vueltos a casar civilmente o que conviven en unión libre.
• No presentar personas solteras que vivan en unión libre.
• No presentar a un candidato que está viviendo una depresión por duelo. Mejor esperar que pase esa situación, luego lo invitás al Cursillo.
• Si el candidato vive en una población retirada sin posibilidad de perseverar en el Cuarto Día, mejor invitarlos en grupo de 4 o 5 personas, para que luego, entre ellos, se acompañen y perseveren con su Reunión de Grupo.
• Nunca obligar a un candidato a asistir a un Cursillo, mucho menos bajo amenaza, ya sea de perder una relación afectiva o un empleo.
• Nunca presentar a nadie engañado.
• No crearle falsas expectativas de lo que es o de lo que se vive en un Cursillo de Cristiandad.
Responsabilidades del padrino y madrina
• Deberás, por tu ahijado, orar con mayor intensidad antes, durante y después del cursillo.
• Presentarás la solicitud del candidato debidamente llena. A esta solicitud le llamamos “Ficha”. Tener conciencia que, al presentarla, se adquiere una responsabilidad ante Cristo y ante la Iglesia.
• Debés respaldar tus actitudes con un verdadero testimonio de vida cristiana.
• Mantendrás un trato constante con tu ahijado, tanto en la preparación al Cursillo (Precursillo), como en el acompañamiento después del mismo (Poscursillo).
• Le crearás conciencia de que al Cursillo de Cristiandad se viene a adquirir un compromiso con el Señor y que saldrá como apóstol en el ambiente donde se desempeñe. Eso hay que decírselo, que sepa a lo que viene.
• No hacerle un relato pormenorizado de lo que sucede en un Cursillo, pues difícilmente lo entenderá. Tampoco caer en el extremo del secretismo. Sería mejor que le contés como el Cursillo influyó en tu propia vida.
• Lo acompañarás personalmente el día de entrada al Cursillo y, si no podés, buscarás quien lo haga.
• Tendrás la responsabilidad de instruir a los cercanos del ahijado (familia, compañeros, amigos) sobre la importancia de que oren por esa persona. Esas “palancas” escritas deberás entregarlas, preferiblemente, durante la mañana del Primer Día del Cursillo.
• Asistirás a la Clausura para recibirlo, estará con deseo de compartir lo vivido.
• Al presentar al postulante, asumís la responsabilidad permanente de su Poscursillo, procurando se inserte en una Reunión de Grupo o comunidad.
¿Cómo llenar la “ficha”?
Podés retirar la “Ficha” durante las Ultreyas, en la Oficina del MCC, o bien “descargarla” de www.cursilloscr.org
• La Ficha deberás completarla en su totalidad y con exactitud; en caso contrario no será considerada. Deberá estar firmada por el candidato y por vos.
• Es importante dar información adicional del candidato que se estime relevante (positiva o negativa), indicando pormenores de su actuar y vivir en ese momento. La información suministrada debés darla con la más absoluta sinceridad y seriedad, sin falsear datos. Si se falta a la verdad, no sólo se provocará un grave perjuicio al postulante, sino también, al Cursillo, al Movimiento y a la Iglesia.
• Como la “Ficha” es de carácter “privado”, las observaciones que hagás de tu ahijado deben ser escritas sin su presencia. Cualquier duda consultála en la Oficina del MCC, con el sacerdote Consiliario o con el coordinador de tu cursillo.
• Entregá la “Ficha” al vocal de Fichas o en la Oficina del Movimiento, sea personalmente, por correo electrónico o vía fax.
Conclusión
En el tanto seamos responsables en la selección de las personas, los preparemos adecuadamente y los presentemos para que vivan intensamente un Cursillo de Cristiandad, en ese tanto, Cristo tendrá nuevos apóstoles, que iniciarán el Cuarto Día, con la alegría de vivir la Gracia y con una sola meta: conquistar su metro cuadrado para nuestro Señor.
Primera edición. Marzo 2011